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Presidente de la República
​Buenas tardes.

Quiero primero que todo hacer un anuncio muy importante, tal vez el anuncio más importante que he hecho en mi vida. La paz se va a firmar el próximo 26 de septiembre aquí en Cartagena.

Y tiene, además, un significado especial: San Pedro Claver ha sido proclamado como el gran defensor de los derechos humanos. Este proceso de paz ha tenido como una de sus características que ha puesto las víctimas, los derechos humanos, como el centro de la solución de este conflicto.

Y por eso también hemos escogido Cartagena, ese lunes 26 de septiembre, para la firma de este trascendental acuerdo.

Quiero destacar la agenda de este Congreso: la charla de John Carlin y el panel sobre desafíos de transformación en Colombia, el segmento de innovación empresarial –con sus casos de éxito– y, claro, la agenda regional por la paz.

Me llamó especialmente la atención un generoso segmento, de tres horas y media –el único de ayer en la tarde–... Permítanme citar lo que dice la agenda oficial:

“Jueves, 1:30 - 5:00 pm: Partido Colombia - Venezuela”.

Estos son los temas que deben concentrar nuestra atención: los desafíos para transformarnos; las oportunidades para ser más innovadores; los retos de construir una Colombia en paz; y –claro– hasta el desempeño de nuestros deportistas.

John Carlin sí que conoce esa relación entre deporte y paz. Fue el autor de un gran libro que ha sido inspiración para mí y para muchos, sobre cómo el deporte puede unir a países enteros y transfórmalos y ayudarles en desafíos importantes como es el que tenemos hoy en Colombia.

De manera que esa presencia suya, John, aquí es muy oportuna.

Eso es coherente con la consigna de este Congreso, que aboga por una “nueva agenda” para Colombia.

Es muy positivo que hoy tengamos tiempo y disposición para concentrarnos en estos asuntos, y no en aquellos que nos restaban tanta atención y energías hace unos años.

Hagan el ejercicio de recordar cuánto tiempo nos quitaba –en este y en otro tipo de congresos– el problema del conflicto: “Que en tal lado hay actores armados; que el narcotráfico está teniendo tal efecto; que allí falta seguridad; Presidente, ministros, empresarios, miren lo que está pasando. Que si vamos a negociar; que hay que intensificar la ofensiva, que hay que darle ordenes al general fulano, al general zutano”.

Todo eso ha sido parte de la agenda nuestra en todos estos últimos años.

Por años le dimos vueltas a lo mismo, dejando en segundo plano otros asuntos que son de la naturaleza propia de cada gremio o sector y cuya discusión es también fundamental.

Pues eso es lo que podemos hacer hoy, aquí y ahora: concentrarnos en hablar de los temas puntuales que conciernen a los intereses y desafíos de personas como ustedes aquí en Confecámaras.

Sé que en este Congreso ya han hablado los ministros de Hacienda y de Comercio; los presidentes de Bancóldex, Procolombia y Findeter; el Superintendente de Industria y Comercio y la Directora de Colciencias, y otros funcionarios. Seguro ellos ya contaron en detalle de los asuntos de cada una de sus entidades, por lo que haré énfasis en solo cuatro temas y muy brevemente.

El primer tema es la inflación: les puedo decir que este indicador ya tiene una tendencia a la baja –una vez superadas las coyunturas que la afectaron; la devaluación, el Fenómeno del Niño, el paro camionero, como la devaluación–, vamos a volver a la normalidad. Eso se lo puedo asegurar.

Esta semana, el Banco de la República mantuvo estable la tasa de interés, porque vio que los indicadores van en buena dirección, después de haberla aumentado la tasa durante casi 11 meses consecutivos. O sea, ya rompimos esa tendencia y vamos otra vez a colocarla entre la franja del 2 al 4 por ciento.

El segundo tema que sé que para ustedes es muy importante, lo mencionó el doctor Domínguez y es el de la reforma tributaria.

Este es un tema que ha tenido mucha discusión dentro del Gobierno, mucha discusión con expertos, y vamos a presentar esa reforma estructural que contribuya realmente a crear un sistema tributario que mejore nuestra competitividad, y que tenga unos principios claros que tenemos muy bien definidos.

Que sea progresiva, que sea equitativa, que sea eficiente y que sea simple. Parte de los problemas que tenemos es que tenemos un sistema tributario muy complejo, que ha sido la acumulación de una cantidad de reformas que hacemos por el afán para ver cómo conseguimos recursos para el año entrante o el año siguiente.

Y entonces hemos venido acumulando una especie de colcha de retazos que tenemos que corregir en esta reforma.

Entendemos muy bien –así lo aceptamos– que hay unos pocos que pagan demasiado. Los que pagan todos sus impuestos están pagando demasiado. Pero hay muchos que no pagan nada o pagan muy poco.

Y para tranquilidad de ustedes los que ya pagan, no tendrán que pagar más. Incluso, van a tener que pagar menos, porque vamos a bajar esas tasas y eso para hacernos más competitivos.

El tercer tema que quiero destacar es la Política de Desarrollo Productivo –la aprobamos hace menos de un mes–, dirigida a transformar nuestro aparato productivo.

Es verdad que hay un repunte en la industria –creció 6 por ciento en el primer semestre– y ahora podemos aprovechar una tasa de cambio más competitiva para exportar.

Pero tan cierto como lo anterior es que en Colombia debemos –y podemos– mejorar un aspecto fundamental que en América Latina no hemos podido realmente romper ese celofán, que es el tema de la productividad de nuestra economía. Y ahí hay que hacer un gran esfuerzo, así como sofisticar, agregarle valor y diversificar nuestra oferta exportable.

Con la nueva Política de Desarrollo, liderada por la Ministra de Comercio, vamos a priorizar desde las regiones un grupo de actividades que contribuyan a transformar nuestro aparato productivo, para que tengamos bienes y servicios capaces de competir –y ganar– en mercados internacionales a lo largo y ancho de la faz de este planeta, con los cuales tenemos más de 1.600 millones de consumidores con acceso a nuestro productos preferenciales gracias a los tratados de libre comercio.

Dicho de otra manera: a partir de fortalezas regionales –y así va ser el enfoque– vamos a insertarnos en cadenas globales de valor.

Debemos cambiar nuestra visión de “sectores” por una visión de “cadenas productivas”, que eso es muy importante ese cambio como de paradigma, como la forma de pensar y de accionar, y apostar en esas cadenas productivas con dos criterios: capacidad productiva de cada región y potencial exportador.

O sea, esos dos factores serán determinantes para poder tomar las decisiones.

Para avanzar en esa dirección seguiremos trabajando junto a autoridades locales, por supuesto con gremios, empresarios y comunidad académica, a través de planes de trabajo que tendrán sus respectivas metas e indicadores y vamos a medirlo para que podamos controlar los avances.

Y en ese propósito las cámaras de comercio son fundamentales, tienen muchísimo para aportar, por su liderazgo en los territorios, sino particularmente porque ustedes hacen una parte muy importante de las Cisiones Regionales de Competitividad.

Finalmente, el cuarto asunto que quiero resaltar tiene que ver con la legalidad.

Ustedes saben de nuestra determinación en el combate contra el contrabando, contra la competencia desleal –la Ley Anticontrabando es una prueba de ese compromiso–.

Tan solo con la Estrategia de Brigadas por la Legalidad –en operativos realizados por el Ministerio, la DIAN y la Polfa –la Polfa es la Policía aduanera–, en los últimos dos meses hemos aprehendido mercancías de contrabando avaluadas en más de 8.000 millones de pesos.

La ilegalidad y la corrupción nos hacen mucho daño, y diría que –a lo largo de nuestra historia– han hecho tanto daño como el mismo conflicto armado. Son fenómenos que se alimentan entre sí. Los ilegales se coordinan y se alimentan ente sí. Y por eso vamos a combatir esa corrupción y ese contrabando con todas las armas que tenemos y con toda la contundencia.

Queremos ir más allá en estos temas.

Por un lado, desde el Ministerio estamos haciendo una campaña nacional contra la ilegalidad, invitando a los ciudadanos a hacer las cosas “a lo bien” –que sepan de los riesgos de hacer tomar “atajos”, pero además que conozcan las oportunidades de hacer las cosas al derecho–.

Queremos trabajar este tema con ustedes, con las Cámaras de Comercio – ustedes son los socios ideales para eso–, para que esta campaña sea efectiva.

De otra parte, estamos preparando –desde la Presidencia– una ambiciosa “agenda anticorrupción”.

Dicha agenda incluye –entre otras iniciativas– una ley de garantías para proteger a quienes reporten actos de corrupción, una reforma a la Ley de Compras Públicas; y un estatuto de probidad y transparencia del Estado –con regulaciones, por ejemplo, regular el cabildeo–.

También contemplamos expedir sendos decretos para regular la figura de las “personas expuestas políticamente” y restringir la contratación directa con entidades sin ánimo de lucro.

Por supuesto, en esta cruzada contra los corruptos, además de trabajar con la Fiscalía en lo represivo, hacemos énfasis en lo preventivo, toda política pública es más exitosa si hay una política más eficaz de prevención, generalmente la prevención resulta más barata y más efectiva, y eso lo haremos de la mano de ministerios, gobernaciones, alcaldías, veedurías y organizaciones, de las Ongs.

Sea este el momento de agradecerles a Julián Domínguez y a Rodrigo Mejía por sus importantes aportes como miembros de la Comisión Nacional de Lucha contra la Corrupción.

Y gracias doctor Domínguez –cómo no– por sus palabras y gestos de respaldo a este momento tan importante que vivimos: qué bueno haber podido hacer este anuncio de la firma en su Congreso, en este momento de transitar hacia la paz.

Muchas gracias también –y especialmente– a todos los que hacen patria desde las cámaras de comercio, porque están contribuyendo, desde ya, a la reconciliación de Colombia.

Todo lo que ustedes hacen son HECHOS de paz: desde la red de 54 centros de conciliación y arbitraje –que ustedes han puesto a disposición de la reconciliación–, hasta la historia dolorosa y a la voz esperanzadora de Yanira Ibarra –como lo mencionó el doctor Domínguez–, Presidenta de la Cámara de Comercio de Putumayo.

Ese caso aquí narrado simboliza el país que hemos sido por mucho tiempo: lastimado por el conflicto, temeroso del mañana, acostumbrado a la guerra.

Pero también la historia de Yanira es ejemplo de lo que somos los colombianos de una nación que quiere ser trabajadora, con esperanza, capaz de perdonar, capaz de pasar la página para seguir adelante.

A todo esto me refiero, cuando digo que –a diferencia de años anteriores– hoy podemos concentrar más energías y más esfuerzos en temas distintos al conflicto.

No me puedo imaginar que en dos, cinco o diez años volvamos a esa agenda del pasado.

¿Se imaginan ustedes que cuando Confecámaras cumpla 60 o 65 años el tema obligado esté –otra vez– asociado a la guerra y a sus consecuencias?

Pues estamos a un mes exacto de decidir cuáles van a ser nuestras discusiones en el futuro.

En ese plebiscito que convoqué para el 2 de octubre vamos a escoger si volvemos a trabajar a diario en medio del conflicto –que ya lo hemos intentado– o si esta vez construimos un mejor país con todos los fusiles silenciados.

Lo mínimo es que lleguemos informados a las urnas, es nuestra obligación, de todo el mundo conociendo lo que hemos negociado DE VERDAD en el Acuerdo Final con las FARC y también que sepan, con toda claridad, lo que de ninguna manera pusimos, ni siquiera en gracia de discusión.

Y eso es lo que yo quisiera hacer con ustedes en este momento para clausurar este importante congreso. Discutir con ustedes, y aquí tenemos el privilegio de tener a muchos de los responsables de esta negociación.

Tenemos por ejemplo, al doctor Juan Carlos Henao, que fue uno de los arquitectos de la justicia transicional, que ha sido señalada por el mundo como algo creativo e innovador, y como un precedente para otros conflictos.

Ya tenemos manifestaciones de países y de organizaciones apoyando la creación, por ejemplo, de una universidad que utilice este modelo como ejemplo para el mundo entero.



Discurso tomado de la página web de la Presidencia de la República: https://is.gd/qHC8qJ